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QUISTE DERMOIDE PALPEBRAL: HABLEMOS DEL QUIRÓFANO

QUISTE DERMOIDE PALPEBRAL: HABLEMOS DEL QUIRÓFANO
Los quistes dermoides pueden presentarse en múltiples localizaciones y las cirugías a realizar dependen de su localización anatómica y de las lesiones secundarias . En este artículo hablaremos de los quistes dermoides localizados en los párpados.
Los quistes dermoides aparecen a edades muy tempranas (hay animales donde son evidentes desde el nacimiento) aunque también los hay muy pequeños y los propietarios pueden no percatarse de ellos nunca (hallazgo casual en consulta oftalmológica). Dependiendo del grado de lesión secundaria se procede a cirugía correctiva (daños corneales, conjuntivales, lagrimeo, etc…)
Aquí presentamos un caso de quiste dermoide palpebral en un cachorro de Bulldog francés en zona temporal del párpado inferior evidenciado desde el nacimiento. Este quiste ha causado lesiones secundarias en la córnea (edema, vascularización y queratitis crónica por el roce de los pelos sobre la superficie corneal). Ha estado tratado con puntos de tracción sobre el párpado afectado, lubricantes corneales y antibioterapia local preventiva consiguiendo con ello evitar las ulceraciones graves de la córnea y las infecciones secundarias hasta el día de la cirugía (edad y condiciones adecuadas).
Presentación del ojo para entrada a quirófano. Obsérvese la deformidad palpebral importante en la zona lateral, causando contacto de los pelos con la córnea y causando las lesiones secundarias. Así mismo hay un quiste dermoide más pequeño en la membrana nictitante y deformidad de la misma que se solucionará en la misma cirugía.

Eliminación completa del quiste dermoide (eliminar todo el tejido afectado, incluyendo conjuntiva para evitar recidivas) En este caso el defecto causado en importante y requiere de plastias para obtener un resultado estético aceptable y evitar entropion yatrogénico y tensiones excesivas.

Realización de la plastia y sutura por planos de la herida cutánea. Hay que tener especial cuidado en evitar el contacto de la sutura con la córnea ya que pueden aparecer ulceraciones por el roce.

Cirugía terminada. Se observan los puntos cutáneos y la continuidad adecuada de los bordes palpebrales. El quiste dermoide de la membrana nictitante ha sido eliminado procurando conservar la funcionalidad lo máximo posible.

Aspecto de la herida 24 horas después de la cirugía. Aún existe inflamación conjuntival que desaparecerá a los pocos días. La queratitis desaparecerá lentamente (varios meses) y puede persistir algo de edema de córnea. Es fundamental el uso de ciertos fármacos como la ciclosporina para controlar este proceso.

Aspecto del ojo varios meses después. No existe inflamación, los párpados tienen la continuidad deseada y son completamente funcionales. la membrana nictitante está correctamente localizada y funciona correctamente, la queratitis ha remitido. La presencia de edema de córnea persiste levemente pero el ojo es funcional completamente y no hay molestias asociadas.

En todos los casos de cirugía ocular es necesario el uso de collar isabelino y cuidados diarios del ojo operado.

La limpieza de las heridas es básica para favorecer una adecuada cicatrización y evitar retracciones indeseables, para ello nos ayudaremos de suero Ringer Lactato y gasas. Debemos realizar las limpiezas con cuidado para evitar dañar los puntos.

Los tratamientos tópicos y vía oral deben ser realizados concienzudamente para evitar complicaciones y siempre el tiempo necesario.

Los puntos en este tipo de intervención pueden quitarse a los 25 días aproximadamente, ya que la eliminación precoz de los mismos puede causar apertura de la herida.

Hay que tener en cuenta, que en pocas ocasiones puede haber recidivas del quiste, sobre todo si éste no es eliminado completamente o hay células infiltradas en tejido sano (células germinales) que pueden hacer que crezca un nuevo quiste o aparezcan pelos en la zona afectada.

Los quistes dermoides complicados requieren de manos entrenadas para eliminarlos y evitar recidivas, así como para mantener una funcionalidad palpebral adecuada tras la eliminación de los mismos y controlar los problemas secundarios (queratitis, úlceras…)

Raquel R. Udiz

  1. Maverick
    enero 11, 2009 a las 2:19 pm

    Hola Raquel:Me pareció este artículo muy interesante como tantos otros. Me tomo la libertad de poner un enlace a este artículo en mi blog.Muy bueno.Saludos.Nota: Por ahí que pongo otros enlaces a algunso artículos que deseo compartir como mis lectores. Es decir, si no te representa problema…

  2. Raquel Rodríguez Udiz
    enero 12, 2009 a las 10:51 am

    Muchas gracias. Puedes añadir los enlaces que desees.Un saludo!

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